noticias
OPINION
El primer ejecutivo de Epson en Europa, se tira a la 'piscina' del canon
5 de enero de 2007

La contestación a Ramón Ollé, de Epson España, a las declaraciones –cargadas de desconocimiento- que hizo ayer al diario económico La Gaceta de los Negocios no se ha hecho esperar.

El primer ejecutivo de la multinacional estadounidense en Europa enviaba, en una entrevista ridículamente hecha a la medida, un aviso al ministerio de Industria en un nuevo intento por inclinar la balanza del lado de las empresas tras el fracaso, catorce días atrás, de las negociaciones entre estas y las entidades de gestión, para fijar el canon digital.

A las impagables preguntas hechas por la redactora del matutino económico ( “¿Cómo debería actuar el ministro de Industria, Joan Clos, ante el canon?”, “¿De que manera se encarecen los productos con la implantación del canon?”, “¿Qué tipo de canon es el más adecuado para la industria y la sociedad?”, “¿Cuál es el sistema de les entidades de gestión de derechos para calcular lo que les tienen que pagar?”, “¿Cómo afectará a la industria del país la implantación del canon?”), les sucedieron las tendenciosas respuestas que el señor Ollé debió recoger de algún cajón de la oficina de la Asociación de Internautas (AI.)

Pedro Farré, Director de Relaciones Corporativas de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), respondió al ejecutivo de Epson, en una carta al director de La Gaceta de los Negocios publicada esta mañana, calificando ciertas aseveraciones de Ollé como “falsas” e “incorrectas”. acam.es reproduce a continuación la carta de Farré.

“En la entrevista con Ramón Ollé, directivo de Epson, publicada por su periódico el día 2 de enero de 2007, se realizan algunas aseveraciones, que por ser en algunos casos falsas y en otros incorrectas, queremos rectificar para satisfacer el derecho de sus lectores a estar informados.

En primer lugar, el Sr. Ollé afirma que el canon "afecta al bolsillo del cliente", olvidando que expresamente la Ley de Propiedad Intelectual establece que esta remuneración debe ser asumida por los fabricantes o importadores de aparatos y soportes. Este coste puede repercutir en el precio final del producto, pero ¿es que acaso no se incorporan al precio otros costes como, por ejemplo, las patentes? ¿Quiere el Sr. Ollé que tengamos el mismo respeto por los derechos de propiedad industrial (patentes y marcas) que el que él tiene por los derechos de autor?

También habla de que "los cánones son abusivos". Hay que recordar que en nuestro país el canon es igual, y en ocasiones más bajo, que el existente en el resto de países de la Unión Europea. ¿Quiere que hagamos un análisis sobre si las ganancias de su empresa son o no "justas" a la luz de lo que les cuesta fabricar los productos que comercializan? ¿Por qué debemos proteger las inversiones de su industria (la de los aparatos de copia) más de lo que se protegen los derechos de los creadores? ¿Su industria seguiría creciendo en sus beneficios si sus clientes no tuviesen obras que copiar?

Asimismo, afirma que en Holanda y Suecia "el canon es muy bajo o incluso nulo", lo que no es cierto. En ambos países, como en la práctica totalidad de estados de la UE, existe la remuneración por copia privada. No puede ser de otra manera: las Directivas comunitarias obligan a los Estados a que si hay posibilidad de copia por parte del usuario, debe aplicarse la remuneración compensatoria para los titulares de derechos de propiedad intelectual. Sino se estaría vulnerando la legislación europea y, en el caso de España, además el derecho interno. La solución dada en en el Reino Unido e Irlanda (una excepción en nuestro ámbito sociopolítico) no creo que interese a la industria del Sr. Ollé: en estos dos países la copia privada es ilegal y, por tanto, puede ser perseguida. ¿Es ese el modelo que prefiere?

Finalmente, formula una grave acusación contra la SGAE al afirmar que no es una entidad transparente. Primero, debemos dejar claro que no es a la SGAE a la que la empresa del Sr. Ollé debe abonar el canon, ya que no gestionamos los derechos reprográficos. ¿Cuál es la intención de mencionar a la SGAE, entidad que demuestra no conocer en absoluto, si su empresa no tiene relación alguna con nosotros? Y segundo, ¿cómo se puede frivolizar sobre la transparencia de nuestra entidad, cuando es año a año auditada y controlada incluso por los poderes públicos? ¿Cómo se puede mostrar tanta falta de respeto hacia los más de 80.000 autores dueños de la SGAE?

Igualmente, dice que le pediría a la SGAE "que defendiera los derechos de los autores, que para eso está". Y eso es lo que hacemos: defender con todo el rigor y la eficacia, que somos capaces, los derechos de nuestros representados. Si perdonásemos lo que, legal y legítimamente, le corresponde a nuestros socios (y que ustedes están obligados a pagar) es muy probable que su industria nos criticaría menos. Pero, en tal caso, seríamos desleales con nuestros socios y no mereceríamos la confianza que han depositado en nosotros.”

Sindicación de noticias Noticias en RSS Imprimir noticia Enviar por correo electrónico
Share Enviar a Menéame
Tu nombre:

Correo electrónico del destinatario:

Comentario adicional: