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OPINION
“Sea Vd. feliz, Sr. Dans”
28 de marzo de 2006

El ex componente de Los Rodríguez Germán Vilella replica al profesor del Instituto de Empresa, Enrique Dans, quien días atrás afirmó que los artistas eran “gentuza.”

Vilella responde, con rabia -a veces difícilmente contenida-, a los ataques de un profesional de la enseñanza, alguien que en su trabajo diario transfiere sabiduría y conocimientos. Un trabajador de la educación perdida, al parecer, en algún momento de su vida.

“Señor Enrique Dans, he leído su artí¬culo, aquel que ha levantado revuelo entre los "Artistas" y los que lo parecen. Yo soy Artista (fíjese que con la “A” mayúscula he querido diferenciarme de los minúsculos, que en todas las profesiones los hay, o no?). Como Vd. dice, los políticos son ignorantes y engañables. De acuerdo, pero influenciables por todo el que venga con un argumento que no sepan cómo rebatir. Las subvenciones siempre limitan la competitividad, en música como en agricultura o en estudios científicos.

O sea, si usted quiere una vacuna contra el SIDA, espere que la pague otro, ya que como no es "comercialmente rentable" debido a la baja condición económica de la mayorí¬a de los enfermos del mundo, y dado que los gobiernos no consideran necesario subvencionarla, ¿para qué dedicar ningún esfuerzo en este sentido si Vd. no padece la enfermedad? (aplique este paradigma a la influencia aviar, malaria y/o a lo que quiera). Los políticos de hoy no son nada distinto de los de ayer y anteayer. Y los anteriores gobiernos, también influenciados por otros colectivos de peso entonces, nos han dejado a los músicos con un "negocio roto."

NO SE LES DEBE EXIGIR TANTO A LAS LEYES QUE SEAN PERFECTAS, “COMO QUE SEAN ‘COMPENSATORIAS’”

¿Ha averiguado Vd. por ejemplo cómo pagamos los músicos a la Seguridad Social? Nos vemos obligados a ser autónomos, trabajemos o no, así que mientras Vd. cree que cobramos -vendamos o no, también-, en mi caso y en el de muchos otros, pagamos. A las leyes no creo que se les deba exigir tanto que sean "perfectas" como que sean "compensatorias". Es decir, hay leyes anteriores que nos quitan dinero (yo, personalmente, con las cuotas que he pagado a la S.S., que ni siquiera me dan derecho a cobrar el desempleo y me dejan una jubilación de risa, ya he pagado el desempleo de muchos parados que vienen de todas las profesiones, incluido, tal vez, a alguno de sus colegas "empresarios"), y nosotros, los músicos, que ya hace tiempo hemos aprendido a leer y escribir, y a leer no sólo música (ya ve que tenemos más idiomas y estudios), sino leyes, ahora intentamos compensar lo que nos impiden ganar en justicia.

Padecemos mucha presión que Vd. desconoce. No sabe que estos mismos políticos tienen una deuda con los artistas por muchos motivos, entre los que cabe destacar que destruyeron la competitividad de nuestro negocio (básicamente la música en directo) para ganar votos. ¿Como?, cerrando locales públicos o negando la licencia para realizar conciertos en las capitales, contratando artistas (con minúsculas o mayúsculas) con fondos públicos para sus mítines y/o fiestas para, al ofrecerlos gratis a sus súbditos (sí, como Roma con los cristianos y leones), ganarse el voto de los mismos arruinando, con esta práctica de tantos años heredada de la transición, al empresario privado que tenía su discoteca, contrataba al artista, cobraba una entrada, pagaba al artista y los gastos de producción y hacía, finalmente, un negocio.

Hoy en día, sólo la punta del iceberg (ojalá, ya que creo que sobresale un 10%, y eso es mucho mas de lo que quiero referir) de nuestra profesión (espero se digne Vd. a conceder dicho título a la actividad que realizamos), consigue trabajo. El resto trabajamos básicamente en "patear" despachos y como telefonistas para buscar dónde realizar nuestro trabajo. Le aseguro, por si no lo sabe, que el peor trabajo del mundo es buscar trabajo. La verdad es que yo ahora no me extenderé mucho más justamente porque he de ponerme hoy, como todos los dí¬as, a buscar trabajo. Y esto lo hacemos los músicos aunque ya tengamos uno porque sabemos que mañana nos podemos quedar sin él. De hecho, en esta profesión, el pluriempleo es norma. No conozco ningún funcionario pluriempleado. ¿Y Vd.?

Podría meterse con ellos en su próximo artí¬culo.

Bueno, voy a terminar. Hasta aquí he sido, digamos, diplomático pero ahora finalizaré esta carta subiendo el tono, como a usted le gusta. Como Vd. hace en su artículo. Anima a sus lectores a que, cuando se encuentren con algún compañero de mi profesión, nos miren mal. Yo le voy a proponer a Vd., sin embargo, ser feliz.

Le voy a dar la oportunidad de mirar mal a uno. A mí. A la cara. Mire, yo ya le aseguro, a Vd. y a todos los que reenví¬o esta carta, que Vd. no va a tener los arrestos para dicho encuentro. Sé, seguro, que no se va a atrever.

Seguro que no vuelvo a saber de Vd.

Que sea feliz.”

Germán Vilella es músico y compositor. Como artista formó parte de Los Rodríguez. Desde 1980 ha tocado y grabado con Luz Casal, Aute, Fito Páez, Salvador Domínguez, José el Francés, Paula Molina, Pedro Guerra o Los Van Van entre otros. Actualmente, compone, graba y toca en directo con Jaime Urrutia.

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