El premio Nobel, concedido por la Academia Sueca, ha recaído a un autor que nadie esperaba: el cantautor norteamericano Bob Dylan. El anuncio de Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca, ha causado estupefacción, a pesar de que hace años que algunos críticos hubieran reclamado este galardón por sus letras. El premio a Robert Allen Zimmerman, Bob Dylan (Minnessota, 1941), ha sido concedido “por haber creado dentro de la gran tradición de la música americana nuevos tipo de expresión poética”.

Bob Dylan, es el autor de famosas canciones de protesta, como “Blowin’ in the Wind” o “The Times They Are Changin”, que se convirtieron en el mito de toda una época. Además, se convirtió en un héroe del movimiento de los derechos civiles y en un emblema de la oposición a la guerra del Vietnam. Tiene unos pocos libros publicados: Tarantula, un libro de prosa poética, la primera parte de sus memorias, y algunos libros de pinturas. Pero a pesar de que no sea conocido por sus libros, sus letras lo han hecho muy popular. La Academia Sueca ha valorado Dylan como “un gran poeta” que “se ha reinventado a sí mismo creando una nueva identidad”.

Grandes canciones con letras muy profundas

“Blowin’ in the Wind”, del 1963 supuso el lanzamiento de Dylan al mercado de masas. A partir de este momento empezó a colaborar con Joan Baez y muchos otros músicos de éxito. Participó en la Marcha sobre Washington, en defensa de los derechos de los afroamericanos y dedicó varias de sus canciones a combatir el racismo. A pesar de todo, Dylan no se sentía muy cómodo en el papel de líder político que le habían otorgado, y nunca renunció a escribir canciones otros tipos. Con Mr. Tambourine Man volvió a obtener un gran éxito de ventas. Blonde donde Blonde, del 1966, fue uno de los discos estelares de la época. En aquellos años Dylan se hizo adicto a las anfetaminas y a la heroína.

Algunos seguidores de Bob Dylan se han mostrado disgustados porque toca un amplio espectro de estilos, y ha rechazado siempre encajarse en un solo género. Dylan ha colaborado con todo tipo de músicos. Se lo ha considerado un precursor del hip hop y del rap, pero en su último álbum, Fallen Angels, versionaba las canciones que había cantado antes Frank Sinatra. A pesar de todo, Dylan siempre ha tenido vocación literaria y ha hecho canciones con grandes autores como Allen Ginsberg y Sam Shepard.

El premio Nobel ha recaído, finalmente, a un autor que no salía a las quinielas. Entre los que más esperanzas despertaban había, en primer lugar, el japonés Haruki Murakami, un autor de gran éxito, que se consagró con Tokio Blues, quien ha sido anunciado repetidamente como candidato, pero que algunos critican por considerarlo demasiado comercial y repetitivo. También se habla, desde hace de años, de la posibilidad que obtenga el premio Joyce Carol Oates, pero hay quién considera que el hecho de ser norteamericana no lo favorecía, porque la Academia Sueca tiene tendencia, en los últimos años, a valorar la diversidad cultural. Este hecho también perjudicaría a Philip Roth, que también tendría en contra el hecho de ser hombre.